Ahora
no.
No es momento para leer este supuesto comentario,
destinado a los que no sabemos música. |
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Gianneo:
El tarco en flor y en poema sinfónico
Tan original como influenciado por la escuela
francesa de fines del s. XIX, el lenguaje de
Gianneo combina los recursos del neorromanticismo
con los del nacionalismo sin estilizaciones
identificándose con el Grupo Renovación
(presidido por Juan José Castro), un
movimiento auténtico y de logros profundos.
Allí Gianneo contribuyó a uno
de los propósitos del Grupo: la actualización
de los compositores argentinos.
Las canciones, los cuartetos de cuerdas, el
trío con piano, el divertimento para
flauta, clarinete y fagot, las sonatas (para
piano, para violín y piano, cello y piano,
para flauta y piano), la Sinfonía en
si menor, la Sinfonietta, los poemas sinfónicos
Cactus y Turay-Turay, la Obertura para una comedia
infantil, la Obertura del Sesquicentenario,
el Concierto para piano, en fin, toda su interesante
producción alcanza punto culminante en
el El tarco en flor (1930), el Concierto Aymará
para violín (1942) y las Variaciones
sobre un tema de tango (1953), Premio de la
Asociación del Profesorado Orquestal,
El tarco en flor sigue el esquema del poema
sinfónico: movimiento único, siempre
para orquesta y desarrollando un solo motivo
que va transformándose de acuerdo al
programa que le sirve de referencia (¿ejemplos?;
cientos: Les Preludes de Liszt -que definió
la forma-, El Moldava de Smetana, Las aventuras
de Till Eulenspiegel de Strauss, Las Eólidas
de Franck, La roca de Rachmaninov, La fuente
de Atlas de Granville Bantock, por citar unos
pocos) |
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Recorramos
la obra en el CD:
Banda 1
0’ 00” Sobre una sonoridad de metales,
el Clarinete expone el motivo principal (motto
theme) de cinco notas.
1’ 02” El Corno trae la primera
transformación.
1’ 43” El motto theme en las cuerdas
graves. Alrededor las armonías y figuras
en los vientos sugieren la coloración
impresionista (uno de los recursos del neorromanticismo).
Domina lo melódico.
2’ 25” El motto theme pasa a los
Violines.
2’ 59” El Triángulo indica
el comienzo de otra transformación.
3’ 34” Ahora de nuevo en el Clarinete
(sobre los Cornos) y luego en la Flauta.
3’ 51” Las Trompetas, sobre un diseño
rítmico (en las Cuerdas, Tamboril y Triángulo),
transforman el motto theme en una nueva fórmula.
Es la primera danza indígena.
4’ 55” Varias veces retorna la cabeza
(cinco notas) del motto theme, mientras el tempo
va desacelerando.
5’ 17” Queda el Corno con una nota
sostenida (nota pedal). Y nuevo aire de danza
indígena (otra recreación del
motto theme).
5’ 49” Pausa. El motto theme renace
en las Cuerdas.
6’ 17” Y éste genera otro
desarrollo (también con las Cuerdas),
el más extenso y expansivo.
7’ 40” Entre las Cuerdas comienza
(primero la Flauta, luego el Clarinete) a entrelazarse
un diseño armado con las cinco notas
del motto theme.
8’ 05” Recuerda el esquema de la
primera danza nativa.
9’ 01” Ecos del motto theme en las
Trompetas, mientras las Cuerdas evocan en legato
y más alargadamente, una frase de la
danza.
9’ 35” Pausa. Las Maderas y el pizzicatto
traen la primera danza y desembocan en la...
9’ 58” Nota pedal del Corno (que
seguirá largamente). Sobre ella el Clarinete
vuelve como al comienzo, entonando el motto
theme.
10’ 15” Responden Maderas y pizzicatto
con la fórmula rítmica de la danza.
10’ 24” Vuelve la nota pedal del
corno. Otra vez el Clarinete con el motto theme.
10’ 42” Sobre la sempiterna nota
pedal del Corno, pocas Cuerdas cantan la frase
de la danza (legato y alargadamente)
10’ 56” Se suman Cuerdas y luego
Maderas para formar –perfecto, redondo-,
el acorde final. |
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Laló:
Sinfonía española y en
espagnolisme
Pablo de Sarasate (una especie de Paganini español)
indujo a Edouard Laló (Lille 1823-París
1908), a componer esta obra que se convertiría
en la más célebre de su producción
(opacando al interesante concierto para violín,
un opus anterior, estrenado también por
Sarasate en 1874). Con sentido práctico,
el virtuoso le suministró al compositor
francés las fórmulas de los distintos
ritmos ibéricos. En pocos meses de 1873
escribió esta sinfonía dedicada
al violinista de 31 años ya entonces
internacionalmente famoso, que la estrenó
en los Conciertos Populares de París
en febrero de 1875.
Como en tantos casos de la época (recuerde
Carmen de Bizet presentada apenas un mes más
tarde), este opus 21 de Laló recurre
al exotismo español que se consideraba
nuevo y audaz, inaugurando una serie de partituras
francesas en la misma línea del espagnolisme.
Como forma, es una sinfonía concertante,
combinación de la estructura de sinfonía
con una parte solista (tenga presente otros
ejemplos, estéticamente algunos similares
otros más profundos: las Sinfonías
concertantes para violín y viola de Mozart,
para piano de D’Indy, para cello de Britten,
para cello de Prokofiev, para órgano
de Guilmant, etc.).
El orgánico sinfónico de la Sinfonía
española requiere tres flautas, dos oboes,
dos clarinetes, dos fagotes, cuatro trompas,
dos trompetas, tres trombones, timbales, percusión,
arpa y las cuerdas.
A los cuatro movimientos clásicos de
la sinfonía, se intercala un intermezzo. |
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Recorramos
brevemente algunos detalles en el CD.
I: Allegro ma non troppo
0’ 00” La orquesta e inmediatamente
el violín exponen el Tema A
1’ 29” B (sugiere la habanera)
2’ 19” Puente orquestal. Y comienza
el Desarrollo.
2’ 41” Aparece un elemento secundario
(más ligado y lírico)
3’ 29” Continúa el desarrollo
con variantes de A
4’ 36” El clarinete recuerda el
elemento secundario
5’ 03” Reexposición A
6’ 19” B
7´ 34” Coda
II: Scherzando
0’ 00” Con pizzicatti -sugiere la
guitarra- se presenta el ritmo principal (entre
jota y seguidilla)
1’ 33” Tema B (derivado de A)
2’ 58” Tema A
III: Intermezzo
0’ 00” La orquesta presenta una
moresca
1’ 02” Que deriva en la habanera
2’ 30” Desarrollo libre –alternando
concertante la moresca y la habanera
4’ 00” A manera de reexposición
5’ 52” Coda
IV: Andante
0’ 00” Introducción. Presenta
el Tema A, especie de coral (cuerdas graves
y metales).
1’ 12” Flauta (en el grave) y el
tema es cantado por el violín (cantilena
a la zíngara)
2’ 23” Puente orquestal y Tema B
(derivado de A)
4’ 53” Concertante (el tutti en
contraposición con el solo)
5’ 07” Tema A
6’ 17” Coda: con el motivo de B.
V: Rondo – Allegro
0’ 00” Introducción. El fagot
presenta el motivo A que se instala obsesivamente.
Sugiere la malagueña.
0’ 32” Sobre ese motivo convertido
en diseño, el Violín canta el
Tema B. Su discurso virtuoso se integra cada
vez más con los timbres orquestales.
3’ 04” El tutti trae el Tema C.
Nuevamente deriva en la habanera.
5’ 07” Desarrollo con A –intercalando
el motivo B-.
6´ 25” Reexposición: Tema
B sobre el motivo A
7’ 29” Coda |
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Rachmaninov:
Segunda sinfonía y en sinfonista
“En cuanto a la calidad de los proyectos
recientes debo decirte que el peor es la Segunda
sinfonía, doy mi solemne palabra. No
más sinfonías. No sé como
escribirlas, pero principalmente, no quiero
hacerlo”. Así escribió Rachmaninov
a su amigo Nikita Morozov desde sus vacaciones
en Dresden, lejos de la agitada carrera que
lo ocupaba en Rusia.
Palabras que por suerte la realidad desmintió:
con éxito la dirigió durante la
temporada siguiente, 1908, en San Petersburgo
y en las semanas posteriores en Moscú
y Varsovia.
Entonces Rachmaninov (Novgorod, 1873 - Beverly
Hills, 1943) quedó perpetrado como sinfonista.
Publicada, dedicó la segunda de sus tres
sinfonías al compositor Sergei Taneyev
obteniendo luego el artística y económicamente
sustancioso Premio Glinka.
Esta obra grande, meditativa y romántica,
sólida y expansiva, está dominada
por un motivo. Es una figura que parece generar,
motorizar los temas principales. Este dibujo
alterna un salto –generalmente ligado-,
ascendente con uno descendente. Es un motivo
cíclico.
Señalemos superficialmente algunos datos
para apreciar esta Segunda sinfonía opus
27 (cuya primera versión data de 1906),
recorriendo los cuatro movimientos, las cuatro
bandas del CD: |
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I:
Largo – Allegro moderato
0’ 00” Introducción
0’ 22” Los Violines exponen el motivo
cíclico.
5’ 01” Entonando el motivo a solo
el Corno Inglés pone fin a la extensa
y
desarrollada introducción.
5’ 22” Trémolos de las cuerdas,
pizzicatto y clarinete preparan el diseño
sobre el cual...
5’ 30” Las cuerdas entonan Tema
A (en base al mismo motivo)
6’ 51” Puente: el Clarinete. Luego
otras maderas.
7’ 00” Tema B
8’ 48” Desarrollo (en base al Tema
A): Comienza con los Cornos con sordina y frases
en el Violín Concertino. Por favor, toda
la atención posible a las texturas que
forman los Metales.
12’ 29” Retorno del Tema A (con
transformaciones rítmicas y tímbricas).
Breve.
13’ 40” Puente: las Cuerdas conducen
largamente hacia el...
14’ 40” Tema B.
16’ 00” La Trompa y luego el Fagot
entonan el motivo, desembocando en la...
16’ 28” Coda: construida con A,
cada vez más rítmica y acelerada,
remata con ocho acordes y una nota fortissimo
en los Contrabajos.
II: Scherzo
0’ 00” Tema A
1’ 06” Puente: Clarinete
1’ 12” Lírico, aparece el
Tema B en las Cuerdas
2’ 21” Un diseño rápido
de cuatro notas, en las Maderas, nos recuerda
sus
Danzas sinfónicas (1940).
2’ 27” Timbales. Cornos entonan
abreviado el Tema A.
3’ 16” Platillos. Comienza la llamada
Sección Trío: los Violines inician
una especie
de perpetuum mobile en base al motivo cíclico.
4’ 29” Sobre el staccato de las
Cuerdas, los Vientos recuerdan el motivo en
otro ritmo. Aumenta la textura polifónica.
5’ 22” Platillos a la russe. Y reexposición:
Tema A. Pasarán nuevamente Campanillas
y el pizzicatto chitarra.
6’ 27” Nuevamente el Clarinete sirve
de puente. Reingresa el Tema B en las Cuerdas.
7’ 43” Oboe, luego Clarinete y después
Fagot, repiten el motivo rápido de cuatro
notas (el de Danzas sinfónicas).
7’ 48” Tema A
8’ 36” Coda: Los Metales presentan
un esquema lento del mismo motivo.
Las Cuerdas conducen al grave, y el motivo se
pierde entre timbal y Clarinete bajo.
III: Adagio
0’ 00” El motivo cíclico.
Y de inmediato surge en los Violines la melodía
principal
del Tema A (que en la carta a Alexander Siloti,
propulsor de esta Sinfonía, el compositor
lo denominó «Tema de amor»).
0’ 28” El Clarinete entona completo
el Tema B.
2’ 27” El Tema B pasa a las Cuerdas,
elaborandolo y preparando la reaparición
3’ 22” del Tema A –también
las Cuerdas-, como un devenir natural del Tema
B.
4’ 04” Breve pausa. Y comienza el
Desarrollo en base al Tema B.
Poco a poco aumenta la lenta y tensionante progresión
hacia el
7’ 29” Clímax: por fin la
melodía del Tema A presenta su primera
explosión.
8’ 05” Pausa larga.
8’ 10” Desarrollo del Tema A. Se
suceden breves solos de Corno à Violín
à Corno Inglés à Flauta
à Oboe à Clarinete
9’ 24” Tema B cantado por los Violines
11’ 27” Renace el Tema A («el
tema de amor») que pronto impregnará
todo el discurso.
13’ 37” Un punto quieto, como la
cima del Tema (evoca el Urlicht en el Adagio
de la Cuarta sinfonía de Mahler, 1900)
13’ 50” Desde allí “desciende”
hasta las Cuerdas graves que lentamente resuelven
el movimiento
IV: Allegro vivace
0’ 00” Tema A
1’ 10” Alla marcia de los Maderas
1’ 43” Campanillas y retorno de
A.
2’ 43” Tema B: en los Violines y
luego en todas las Cuerdas, que largamente
desemboca en...
5’ 27” «El Tema de Amor»
que conocimos hace unos instantes, en el Adagio.
Breve cita que cierra la exposición.
5’ 55” Desarrollo. Reaparece varias
veces el motivo cíclico presentado en
el primer movimiento.
7’ 49” La Percusión anuncia
la Reexposición: Tema A.
8’ 51” Alla marcia ahora en los
Metales
9’ 26” Platillos y Tema A
11’17” Los Violines entonan el Tema
B.
12’10” Los Metales en acordes, lenta
y grandilocuentemente, llevan el motivo cíclico
mientras se superponen las Cuerdas que cantan
la melodía inicial de la Sinfonía.
Se fusionan y resuelven.
12’38” Coda: por aceleración.
Aumenta la pujanza. El caudal de acordes concluye
con la misma figura rítmica que cierra
el Concierto para piano N° 2, un remate
característico de Rachmaninov.
¿Cómo encontrar la conexión
del motivo cíclico entre los cuatro movimientos?.
Ud. percibirá esa unidad rítmico-melódica
simplemente saltando de Banda en Banda.
Banda I: a los 0’31” à Saltar
hacia la Banda II: a los 0’ 26”
à Saltar hacia la Banda III: a
los 0’ 25” à Saltar hacia
la Banda IV.
De todos modos nada de lo dicho es necesario.
Porque inmediatamente advertirá que está
frente a una obra en extremo interesante para
apreciar y en extremo difícil para interpretar.
Una obra maestra. |
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Rachmaninov:
Primera sinfonía y en primera
audición
El violoncellista aficionado y psiquiatra Niels
Dahl fue quien recuperó (con un tratamiento
por hipnosis) a Sergei Rachmaninov (Novgorod,
1873 - Beverly Hills, 1943) de la profunda depresión
en que lo sumió el fracaso de su primera
sinfonía tras el estreno sin ensayos
y mal dirigido por Glazunov en San Petersburgo
en marzo de 1897. Tres años sin componer
y sólo e intensamente dedicado a conciertos
como director y recitales como pianista, hasta
que en diciembre de 1900 resurgió y con
la que sería su obra más célebre,
el Concierto para piano N° 2, dedicado al
Dr. Dahl.
Sin embargo, non dudó en destruir el
manuscrito de la sinfonía. Sólo
se encontró la carátula presidida
por un epigrama tomado de los Evangelios: «Es
a mí a quien pertenece la venganza».
La obra fue reconstruida gracias al material
de orquesta. |
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Señalemos
algunos datos para apreciar esta Primera sinfonía
opus 13 (compuesta en 1895) recorriendo los
cuatro movimientos, las cuatro bandas del CD:
Ud. reconocerá (más aún
si salta de Banda en Banda después de
escuchar 5 segundos en cada una), un breve motivo
que domina la sinfonía y que abre cada
movimiento. Es una célula rápida,
de figuración breve, de cuatro sonidos
que forman un gruppetto. Llamémosla célula
gruppetto.
I: Grave – Allegro ma non troppo
0’ 00” Introducción. En el
comienzo mismo se enuncia la célula gruppetto.
0’ 30” Tema A: es una deformación
del Dies Irae (la ira de Dios, secuencia
principal del requiem, la misa de difuntos,
rimada por Tomas de Celano hacia 1256), que
es una constante en toda la producción
de Rachmaninov.
3’ 06” Tema B
5’ 12” Desarrollo (en base al tema
A)
6’ 56” Aquí se escucha (en
los metales) claramente el Dies Irae, el Tema
A. Es la reexposición. Dominará
la célula gruppetto.
9’ 15” Tema B
11’ 55” Varios tutti con la célula
gruppetto anuncian el retorno de A.
13’ 15” Coda
II: Allegro animato
0’ 00” Afirmando el carácter
cíclico de esta sinfonía, el movimiento
comienza con
la misma célula gruppetto en las cuerdas
con sordina (un consejo: vuelva a la Banda 1
y a los 0’ 05” salte a la Banda
2 y escuchará esa célula en similitud).
0’ 11” El fagot trae el nervioso,
animato, tema A, que recorre toda la orquesta.
3’ 02” Reaparece la célula
gruppetto.
3’ 34” Y comienza el tema B. Pasan
varias veces las primeras notas del Dies
Irae.
5‘ 54” De nuevo A.
7’ 05” Reminiscencias de B (y del
Dies Irae)
7’ 32” A
8’ 26” Coda: las cuerdas graves
entonan el fragmento de Dies Irae. Dos pizzicatti
concluyen el movimiento.
III: Larghetto
0’ 00” Otra vez la célula
gruppetto sirve de apertura y se alternará
permanentemente.
0’ 12” El clarinete presenta la
melodía sobre la que se construye el
tema.
3’ 08” De carácter sombrío,
se inicia un episodio en base al motivo del
Dies Irae.
5’ 10” Desarrollo en base al tema
principal presentado por los violines.
6’ 53” Maestoso, retorna el tema
8’ 01” La flauta y luego el clarinete
recuperan el modo original del tema que
desemboca en la coda, lenta y serenamente.
IV: Allegro con fuoco
0’ 00” La célula gruppeto
a tutti.
0’ 12” La percusión y el
metal presentan el tema A basado en el Dies
Irae
2’ 11” Los Violines presentan el
Tema B
3’ 21” A y B comienzan a superponerse.
Domina finalmente A (metales y
percusión)
3’ 53” Desarrollo. Lo inician las
cuerdas graves. Siempre alterna el motivo de
A.
7’ 35” Nuevamente son las cuerdas
graves las que con la célula gruppetto
conducen acelerando a la...
8´ 09” Reexposición de A.
8’ 56” Con los Violines se entrelaza
el tema B.
9 54” La percusión indica el retorno
de A (y los fragmentos del Dies Irae)
10’ 36” El gong da comienzo a la
extensa Coda. El tempo se torna maestoso.
11’ 43” Con fatídica insistencia,
se repite nueve veces la célula gruppetto
en las cuerdas, cada vez más pesante,
mientras el resto de la orquesta va aumentando
la pujanza hasta alcanzar los dos acordes finales. |
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Rachmaninov
Segunda sinfonía y en grande
“En cuanto a la calidad de los proyectos
recientes debo decirte que el peor es la Segunda
sinfonía, doy mi solemne palabra. No
más sinfonías. No sé como
escribirlas, pero principalmente, no quiero
hacerlo”. Así escribió Rachmaninov
a su amigo Nikita Morozov desde sus vacaciones
en Dresden, lejos de la agitada carrera que
lo ocupaba en Rusia.
Palabras que por suerte la realidad desmintió:
con éxito la presentó durante
la temporada siguiente, 1908, en San Petersburgo
y en las semanas posteriores en Moscú
y Varsovia.
Publicada, dedicó la segunda de sus tres
sinfonías al compositor Sergei Taneyev
obteniendo luego el artística y económicamente
sustancioso Premio Glinka.
Esta obra grande, meditativa y romántica,
sólida y expansiva, está dominada
por un motivo. Es una figura que parece generar,
motorizar los temas principales. Este dibujo
alterna un salto –generalmente ligado-,
ascendente con uno descendente. Es un motivo
cíclico.
Señalemos superficialmente algunos datos
para apreciar esta Segunda sinfonía opus
27 (cuya primera versión data de 1906),
recorriendo los cuatro movimientos, las cuatro
bandas del CD: |
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I: Largo
– Allegro moderato
0’ 00” Introducción
0’ 22” Los Violines exponen el motivo
cíclico.
5’ 01” Entonando el motivo a solo
el Corno Inglés pone fin a la extensa
y
desarrollada introducción.
5’ 22” Trémolos de las cuerdas,
pizzicatto y clarinete preparan el diseño
sobre el cual...
5’ 30” Las cuerdas entonan Tema
A (en base al mismo motivo)
6’ 51” Puente: el Clarinete. Luego
otras maderas.
7’ 00” Tema B
8’ 48” Desarrollo (en base al Tema
A): Comienza con los Cornos con sordina y frases
en el Violín Concertino. Por favor, toda
la atención posible a las texturas que
forman los Metales.
12’ 29” Retorno del Tema A (con
transformaciones rítmicas y tímbricas).
Breve.
13’ 40” Puente: las Cuerdas conducen
largamente hacia el...
14’ 40” Tema B.
16’ 00” La Trompa y luego el Fagot
entonan el motivo, desembocando en la...
16’ 28” Coda: construida con A,
cada vez más rítmica y acelerada,
remata con ocho acordes y una nota fortissimo
en los Contrabajos.
II: Scherzo
0’ 00” Tema A
1’ 06” Puente: Clarinete
1’ 12” Lírico, aparece el
Tema B en las Cuerdas
2’ 21” Un diseño rápido
de cuatro notas, en las Maderas, nos recuerda
sus
Danzas sinfónicas (1940).
2’ 27” Timbales. Cornos entonan
abreviado el Tema A.
3’ 16” Platillos. Comienza la llamada
Sección Trío: los Violines inician
una especie
de perpetuum mobile en base al motivo cíclico.
4’ 29” Sobre el staccato de las
Cuerdas, los Vientos recuerdan el motivo en
otro ritmo. Aumenta la textura polifónica.
5’ 22” Platillos a la russe. Y reexposición:
Tema A. Pasarán nuevamente Campanillas
y el pizzicatto chitarra.
6’ 27” Nuevamente el Clarinete sirve
de puente. Reingresa el Tema B en las Cuerdas.
7’ 43” Oboe, luego Clarinete y después
Fagot, repiten el motivo rápido de cuatro
notas (el de Danzas sinfónicas).
7’ 48” Tema A
8’ 36” Coda: Los Metales presentan
un esquema lento del mismo motivo.
Las Cuerdas conducen al grave, y el motivo se
pierde entre timbal y Clarinete bajo.
III: Adagio
0’ 00” El motivo cíclico.
Y de inmediato surge en los Violines la melodía
principal
del Tema A (que en la carta a Alexander Siloti,
propulsor de esta Sinfonía, el compositor
lo denominó «tema de amor»).
0’ 28” El Clarinete entona completo
el Tema B.
2’ 27” El Tema B pasa a las Cuerdas,
elaborandolo y preparando la reaparición
3’ 22” del Tema A –también
las Cuerdas-, como un devenir natural del Tema
B.
4’ 04” Breve pausa. Y comienza el
Desarrollo en base al Tema B.
Poco a poco aumenta la lenta y tensionante progresión
hacia el
7’ 29” Clímax: por fin la
melodía del Tema A presenta su primera
explosión.
8’ 05” Pausa larga.
8’ 10” Desarrollo del Tema A. Se
suceden breves solos de Corno à Violín
à Corno Inglés à Flauta
à Oboe à Clarinete
9’ 24” Tema B cantado por los Violines
11’ 27” Renace el Tema A («el
tema de amor») que pronto impregnará
todo el discurso.
13’ 37” Un punto quieto, como la
cima del Tema (evoca el Urlicht en el Adagio
de la Cuarta sinfonía de Mahler, 1900)
13’ 50” Desde allí “desciende”
hasta las Cuerdas graves que lentamente resuelven
el movimiento.
IV: Allegro vivace
0’ 00” Tema A
1’ 10” Alla marcia de los Maderas
1’ 43” Campanillas y retorno de
A.
2’ 43” Tema B: en los Violines y
luego en todas las Cuerdas, que largamente
desemboca en...
5’ 27” «El Tema de Amor»
que conocimos hace unos instantes, en el Adagio.
Breve cita que cierra la exposición.
5’ 55” Desarrollo. Reaparece varias
veces el motivo cíclico presentado en
el primer movimiento.
7’ 49” La Percusión anuncia
la Reexposición: Tema A.
8’ 51” Alla marcia ahora en los
Metales
9’ 26” Platillos y Tema A
11’17” Los Violines entonan el Tema
B.
12’10” Los Metales en acordes, lenta
y grandilocuentemente, llevan el motivo cíclico
mientras se superponen las Cuerdas que cantan
la melodía inicial de la Sinfonía.
Se fusionan y resuelven.
12’38” Coda: por aceleración.
Aumenta la pujanza. El caudal de acordes concluye
con la misma figura rítmica que cierra
el Concierto para piano N° 2, un remate
característico de Rachmaninov.
¿Cómo encontrar la conexión
del motivo cíclico entre los cuatro movimientos?.
Ud. percibirá esa unidad rítmico-melódica
simplemente saltando de Banda en Banda.
Banda I: a los 0’31” à Saltar
hacia la Banda II: a los 0’ 26”
à Saltar hacia la Banda III: a los 0’
25” à Saltar hacia la Banda IV.
De todos modos nada de lo dicho es necesario.
Porque inmediatamente advertirá que está
frente a una obra en extremo interesante para
apreciar y en extremo difícil para interpretar.
Una obra maestra. |
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