H O M E

Diario El Cordillerano - Edición Digital del 15 de Abril de 2006
Marcelo Arce y Tchaicovsky
Retorno con sonidos rústicos

Por Claudio Arazi
Especial para Fundación Cofradía

Cuando en diciembre pasado las clases de apreciación musical llegaron a su fin, había en los rostros de quienes habitualmente concurrimos una mezcla de vacío y esperanza, si la coyuntura lo permitía, volveríamos a festejar en abril.

A nadie, en su sano juicio, se le ocurriría realizar un ayuno de 4 meses y algunos días, así, como el cuerpo necesita cuidado, el alma también.

Y abril llegó, y con él La Fundación Cofradía reanudó el ciclo y nuestras almas recuperaron su alimento, su cuidado.

En el ambiente se podía percibir la ansiedad, el deseo de reencuentro... y Marcelo Arce tomó su lugar en el escenario, estaba sonando la danza cosaca, cornos, bombos, cuerdas... de allí a las estaciones de Tchaikovsky y su Junio, un instante.

Lograda la tensión necesaria para ingresar en el Romeo y Julieta (Ivan y Ludmila) y del amor inocente al amor redentor, a "gran orquesta" arribamos a la "Obertura 1812", tema central de la clase, una obra de circunstancia inicialmente encargada a Tchaicovsky para la consagración de la Catedral, cosa que no pudo ser debido al asesinato del Zar Alejandro II, si no, la música hubiese sido otra, así que en vez de consagrar la Catedral, evocamos la victoria Rusa frente la ejército napoleónico, coincidente con los 70 años de la batalla de Borodino, y los sonidos cobraron vida en las manos del "Maestruli" y hubo magia, y hubo asombro. Pudimos, una vez más, ver los sonidos de la "clásica música". Sí, las almas se mostraban satisfechas, pero como ya sabemos, todo llega a su fin, y la función terminó, el público se fue retirando, como sin querer irse, a paso lento, entre sonrisas, ojos brillantes y comentarios elogiosos.

Terminada la función, pudimos hablar con el Maestro Arce una vez más. Aquí reproducimos parte de esa charla.

- Maestro, ¿qué sintió al culminar el ciclo anterior y qué siente al regresar?

- Sentí irme porque me sentí muy pleno. Noté que el público, y yo mismo, íbamos creciendo en la relación, incluso el público empezó duro y se fue aflojando, se fue entregando y yo también, me daba pena interrumpir, pero, por cuestiones de organización, de fechas... no se pudo. Y volver, como pasa siempre, genera mucha expectativa. Hoy, mientras me ubicaba en la habitación pensaba: ¿Por qué estoy tan nervioso? ¡Como si fuera la primera vez que vengo! Sé que es un público muy sensible, muy exigente, muy inquieto, entonces ahora, que la relación creció, también creció la responsabilidad, estuvo bárbaro y Tchaikovsky es un puente magnífico.

- El próximo encuentro, Mozart.

- Sí, porque el temario lo voy armando de acuerdo con la reacción del público, así que Mozart y después seguramente haremos una gala Ballet con Nureyev, Fontayne, hay que verlos.

- Y ¿De Bach a los Beatles?

- Tienen que pedirlo ustedes, es un ciclo, son 4 funciones, se puede hacer en una, pero son muy largas, duran unas 3 horas cada una, habría que combinar pues la sala es chica y tenemos que hacer dos funciones, podría ser la primera de 17 a 20 y la segunda de 21 a 24 hs. Si la gente está dispuesta, yo no tengo problemas, podemos hacerlo en dos etapas o capítulos, o los 4 que requiere el ciclo, el tema es que quedarían muy espaciadas, yo vengo una vez por mes.... Además, no nos olvidemos que también tenemos Beethoven-Elvis Presley, Vivaldi-Jazz, Mozart y Lennon, Chopín y Queen, por ejemplo.

Ahora me hubiera gustado hacer el Réquiem de Mozart, una locura mía, traje hasta el material, la fecha lo amerita, coinciden la Pascua y el Pesaj, y Mozart combina la escala judía y la católica, pero están las reuniones familiares, algunos se van de viaje, en fin, queda para otra oportunidad.

- Entonces, tenemos cubiertas las expectativas para todo el año.

- Sí, vamos a seguir hasta diciembre, el segundo jueves de cada mes, seguimos con Mozart, después Ballet, Ópera (Carmen, La Traviata).

El ciclo continúa el jueves 11 de mayo, no llamen, no inviten a otras actividades, los barilochenses, Marcelo Arce, Mozart y yo tenemos una cita.

volver arriba