H O M E

Diario La Nación del 3 de enero de 2004
Sección "Espectáculos"
El hombre del paraíso musical
Por Carlos Ulanovsky

Para muchos ha sido un personaje providencial, de esos pocos capaces de establecer en las vidas de las personas un antes y un después. Con la generosidad del buen maestro, Marcelo Arce enseña los secretos de la música más erudita a gente que antes temblaba apenas le mencionaban a Beethoven, Verdi, Puccini, Mahler o Tchaikovski. Allí donde los escondedores o elitistas manipulan interesada oscuridad, él opone gracia, franqueza y sencillez. Su método se llama Apreciación Musical y a partir de su inmenso amor e indiscutible conocimiento por los clásicos, el aficionado comienza a apreciar lo que es la importancia de la música para una vida mejor.

Sin más jefe de prensa que su propia pasión, Arce logra la proeza de convertir en espectáculo a una clase musical, aportando documentación, historia, significado, valores y una proyección en pantalla. Su entretenida metodología consiste en ir desnudando las composiciones, la intención del autor y los procedimientos técnicos y artísticos de los intérpretes, hasta hacer entender la obra y emparentarla con la vida. Vuelve entendibles a los autores musicales con una apreciable cuota de histrionismo y de refinado espíritu.

Lo de Arce es cada vez menos un éxito de minorías y una rara avis en la oferta de espectáculos públicos porque desde hace tres años llena cada teatro en que se presenta, como si fuera un capocómico. Cursista de tiempo completo, Arce dirige con una imaginaria batuta orquestas con valores imposibles de reunir: Bach, Mozart, Vivaldi, Mendelsshon y cuando le toca transmitir su pasión por la música se transfigura a la manera de un director de orquesta. Igualmente, es toda una experiencia escuchar su programa de radio "El paraíso", que en tiempos no tan lejanos llegó a durar los domingos medio día completo. En las últimas semanas, debido a la venta de Radio del Plata, Arce corría el riesgo de que desapareciera una de sus bocas de difusión más efectivas: es que muchos de sus oyentes son los que lo siguen en sus presentaciones teatrales. Seguramente no tardará en encontrar otra emisora, porque ya es un clásico imperdible y porque él se ha convertido en uno de los grandes animadores culturales de Buenos Aires.

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